lunes, 21 de abril de 2014

OPERACIÓN CHAVIN DE HUANTAR

RESCATANDO A NUESTROS HEROES

 

Por Sofía Flores

 

Nuestra historia rica en pasados heroicos será siempre ejemplo para todos los peruanos, enseñándonos a superar obstáculos convirtiéndonos  en una nación defensora de nuestra identidad nacional, reconociendo cada hazaña alcanzada por peruanos a quienes con justicia debemos recordarlos con orgullo,  honor y gratitud.

No podemos hablar de nacionalismo si no defendemos nuestro derecho a ser respetados como nación independiente capaz de enfrentar sus problemas, en especial protegiendo la vida e integridad de quienes viven dentro de ley  dándoles seguridad  para forjarse un porvenir.

No es posible hablar de justicia ni equidad, cuando colocamos al ciudadano honesto al mismo nivel de un criminal, cuando más defensa y más credibilidad  le damos al destructor de nuestra sociedad, con el pretexto de cumplir con principios defensores de la vida o seguir siendo el país que calladamente  se somete a los tratados internacionales sin importar si estos están atentando contra la seguridad nacional.

Debemos dejar de lado nuestras diferencias ideológicas haciendo realidad esa palabra tan utilizada en discursos políticos “inclusión”,  esta  es simplemente  SOLIDARIDAD en todos los aspectos  de nuestro sistema democrático.

Solidaridad para  reconocer cada  fecha heroica de nuestro pasado, en especial la memoria de los hechos sangrientos, provocados por individuos que decidieron vivir y obrar al margen de la ley,  pero después cobardemente se escudaron en nuestra  leyes con la benevolencia e interés económico de los defensores de derechos humanos, sin embargo estos subversivos no tuvieron la misma benevolencia con sus víctimas para perdonarles la vida, bien sabemos ellos no tuvieron piedad con nadie.

 

Este 22 de Abril se conmemoran 17 años de una  hazaña heroica realizada por nuestros valerosos comandos Chavín de Huantar, una operación de rescate a los rehenes en la embajada de Japón, como consecuencia del atentando y secuestro  del  MRTA (movimiento revolucionario Túpac Amaru) quienes pedían la liberación de todos los presos por terrorismo , quienes asesinaron y destruyeron nuestro país,  para ello  tomaron las instalaciones de la embajada y mantuvieron en zozobra la vida de 71 rehenes, durante más de 4 meses.


La operación catalogada internacionalmente al mismo nivel del rescate israelí en Entebbe,  fue preparada estratégicamente con un alto nivel de inteligencia operativa, cuidando cada detalle, la finalidad era rescatar a los rehenes íntegramente con la menor cantidad de bajas, los comandos seleccionados, debidamente entrenados  llevaban un alto espíritu de patriotismo  y valor.


“Que todo sea por el Perú” fueron la últimas palabras del teniente Raúl Jiménez Chávez  al entrar a la embajada siendo el primero en morir, le siguió otro a quien le volaron la pierna, y así sucesivamente fueron entrando  a luchar o morir, porque en toda intervención militar no es predecible las acciones del enemigo, los subversivos ya habían demostrado a todo el país su violencia y maldad.

Más emotiva fue la carta descubierta dentro del uniforme del  comandante Juan Valer Sandoval después de morir protegiendo a un rehén:

“Tocan a mi patria y me transformo en una fiera, y si tengo que luchar  hasta la muerte para verla libre y limpia de daño lo hare. Con tal de mantener nuestra libertad  soberanía y escuchar el fin con satisfacción y orgullo”


Solo hubo un rehén muerto el juez Giustti Acuña, al ser herido tuvo un infarto,  se rescataron 70 personas, 70 ciudadanos que pudieron regresar con sus familias , un grupo terrorista vencido y con el sello final de una etapa sangrienta que enluto al país por más de 10 años, ese día se consolido la paz en el Perú, una  estabilidad que permitió hasta hoy a todos los peruanos transitar libremente sin el temor de bombas, asesinatos, secuestros  y atentados contra toda nuestra institucionalidad democrática.

Estabilidad económica para los demás gobiernos, sin la sombra de la intimidación, el chantaje y la destrucción terrorista.


Sin embargo intereses políticos y económicos han mantenido una acusación, denuncia  e investigación de los hechos acaecidos por esta gloriosa operación,  años de humillación, perjuicio moral y monetario  a los comandos Chavín de Huantar en medio de la indiferencia  democrática, entre ellos la cobardía e ineptitud de nuestros gobernantes y políticos.


Rescatemos el pasado heroico de quienes fueron a una contienda solo con el deber de proteger a su nación, dieron  su vida  y arriesgaron el futuro de sus familias.


Rescatemos a nuestros héroes de la injusticia, el atropello y la falta de consideración, al mantenerlos aun en el banquillo de los acusados,  denigrando una operación de rescate exitosa, reconocida  en el extranjero pero cobardemente humillada en el Perú, gracias a la cobardía e indiferencia de nuestras autoridades, y por el interés económico de las asociaciones de derechos humanos.

Rescatemos el orgullo y la dignidad  nacional   de nuestros héroes.

 

¡VIVA  LOS COMANDOS CHAVIN DE HUANTAR!

GRATITUD, HONOR  Y GLORIA

  

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